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martes, 11 de junio de 2019

ADIOS AL SUEÑO DE ASOBAL

La férrea defensa de los locales cortocircuitó el contrataque de "Los Guerreros de Viriato".


Fertiberia Puerto Sagunto 35 (16) - MMT Seguros Zamora 27 (11)
Fertiberia Puerto Sagunto: Montoya (8), Cruz (6), Mirallabe (2), Moriñigo, Querin (5), Spiljak (3), Dorado, Bruixola (p). Chueca (p), Corzo (2), Celorrio, Alegre (1), Oscar (1), Lopez (1). Folques (5) y Bergantiño (1).
MMT Seguros Zamora: Barrientos (p), Ceballos (4), Abalos (1), Fernando, Octavio (2), Jortos, Petter (3), Posado (p), Iñaki, Guille (2), Ramiro (5), Mouriño (1), Jaime (3), Adrian (3), Cubillas (3) y Raul.
Árbitros: Alejandro Hoz y Axel Rioba.
Parciales cada cinco minutos:
3-1, 6-3, 8-6, 12-7, 14-8, 16-11
20-13, 24-15, 26-16, 29-17, 31-22 y 35-27.

Soñaba el Balonmano Zamora con dar la sorpresa ante el Puerto Sagunto y volver a pelear por ascender a Liga Asobal hoy. Sin embargo, la diferencia entre ambos equipos a día de hoy es bastante amplia. Quizá no tanto como el 35-27 que dejó sin gloria a los zamoranos, pero lo suficientemente notable como para calificar como justa la derrota.
Saltó a pista el cuadro de Leo Álvarez buscando pillar a pie cambiado a su rival. Con una defensa abierta y presionante que, sin embargo, fue muchos menos efectiva que la de los locales. Aun así, el primer minuto se saldaba con empate gracias a un buen tanto de Adrián. Sería la última vez que se diera tal circunstancia pues, en el minuto 4 con 2-1 ya en el tanteo, llegaba la primera dificultad seria para los pistachos.
Fer era excluido y Cruz aprovechaba su ausencia para elevar la renta de Puerto Sagunto. El golpe era asumible, pero, instantes después, una rigurosa exclusión a Ramiro ponía contra las cuerdas a los zamoranos tras la primera parada notable de Bruixola en el encuentro.
Hubo que esperar a un gol de Adrián Prieto para que el Balonmano Zamora volviera a sumar, pero, para entonces, Puerto Sagunto ya había cogido ritmo. Querin y Cruz eran imparables en ataque y, atrás, la envergadura valenciana y su increíble portero convertían al favorito en un adversario sin fisuras.
No por tener enfrente a un equipo superior tiró la toalla el Balonmano Zamora. No lo hizo nunca y por ello, con todos los jugadores de nuevo en pista, apretó los dientes y buscó el empate. Lo tuvo en su mano tras el primer gol de octavio y una clara exclusión de Slijak pero apareció Bruixola para impedirlo.
El meta fue claramente decisivo. Como lo fue la exclusión señalada a Guille a continuación. Una inferioridad que, unida a las paradas del cancerbero y el acierto de Cruz, desequilibró la contienda. Las alarmas empezaron a sonar en el Balonmano Zamora con el 10-6, fruto de una falta impidiendo contragolpe con puerta vacía del pistacho que acabó en pena máxima y tiempo muerto de Leo Álvarez.
El receso no alteró mucho el guion. Bruixola, el verdadero extraterrestre ayer en "El Ovni", fue acumulando paradas y minimizando los aciertos de un Balonmano Zamora que se obligaba a no ceder y encontraba en Ramiro o Petter nuevas vías de llegar al gol. Aun así, la renta pasaría a ser de seis goles minutos antes de alcanzar el paso por vestuarios.
Los "Guerreros de Viriato" tiraron de casta y se lanzaron con todo sobre la meta rival pero allí había un muro. Manos, pies y, en algunas ocasiones, la ayuda del poste. Bruixola utilizaba de todo para frustrar al pistacho y permitir a los suyos llegar a falta de treinta segundos con bola para mantener su ventaja, que disminuyó en un tanto gracias a la aportación de Luis Posado (16-11).
Obligado a remontar, a desfondarse y a luchar contra la adversidad, el Balonmano Zamora debía regresar del descanso dispuesto a darlo todo, pero Puerto Sagunto sabía que no podía dar esa oportunidad a su rival y segó el intento antes siquiera de producirse.
Con un rápido parcial de 2-0 a su favor, el máximo favorito marcaba una nueva máxima y dejaba casi encarrilado el encuentro. El colchón, ahora de siete goles, creció una vez más fruto de la sociedad Cruz-Querin-Corzo y los zamoranos buscaron frenar la sangría antes de convertirse en imposible su victoria con un tiempo muerto (19-11).
Adrián Prieto, ayer muy activo, terminaba con la falta de gol y daba pie a un intercambio de goles que, sin embargo, volvió a favorecer a los locales. Jugó y defendió bien el Balonmano Zamora, pero, siempre que buscó las cosquillas a su rival, se topó con Bruixola y un ataque valenciano cuya potencia abría huecos en su línea sin remedio.
Con ocho abajo y el tiempo en su contra, los pistachos fueron a por todas. Defensa abierta sin remilgos y a pelear hasta la extenuación. Se podía creer o no en la épica, pero no escatimar esfuerzos ante la afición desplazada y la presente en las pantallas desde su casa. Ni los dos minutos fallidos de superioridad cuando fue excluido Cruz con 24-15 mermaron la determinación por morir batallando de los de Viriato.
Los últimos veinte minutos fueron una tortura para los pistachos. Incluso con Fertiberia Puerto Sagunto dando descanso a sus hombres. La renta local alcanzaba los diez goles y Bruixola no tenía intención de frenar la euforia valenciana al paso de la marcha imperial de Star Wars.
Pese a todo, con 27-17 en el marcador, el anfitrión pareció bajar una marcha y el Balonmano Zamora vio su oportunidad de intentar dar un susto al favorito. Un parcial de 0-4 con tres goles de Jaime, uno de Ceballos y varias paradas de Barrientos en superioridad, daban otro aire a la contienda y dejaban en seis la diferencia con Puerto Sagunto.
Restaban siete minutos y los de Leo Álvarez estaban entonados, pero necesitaban de un despiste monumental de su rival para alcanzar de forma épica las semifinales. Esa pájara valenciana no se produjo ni con Bruixola ya en el banco. EL Balonmano Zamora dio el callo, peleó sin bajar los brazos y no paró de sudad hasta el bocinazo final pero nunca pudo tener opción de seguir dando alas a un sueño, la Liga Asobal, que tendrá que esperar.
Crónica y foto de La Opinion El Correo de Zamora

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